• Flor Palumbo

Pequeñas grandes decisiones para fortalecer tu entusiasmo

Estos días nuevos de este 2021, que espero prometa más que el pasado 2020, me dediqué a hacer todo aquello que me permitiera cargar mi tanque de nafta personal. Los primeros meses del año tienen ese no sé qué… una magia que nos impulsa a trabajar e intentar todo aquello que soñamos alcanzar. Es como si hubiéramos cambiado un chip viejo, por uno a estrenar, sin explicación lógica aparente, el universo, Dios, la energía o en lo que sea que creas, te está dando una nueva oportunidad de ir por eso que tanto imaginás.


Pero claro, el ánimo y la motivación resultan fundamentales para embarcarte en cuestiones que te lleven tiempo, cabeza y corazón. Y esa magia inicial necesitamos alimentarla, como en todo en la vida, ponernos a trabajar en que se mantenga fresca y activa.


¿Cómo podes recargar la energía que necesitas?... Te cuento que hago yo para mantenerla lo más alto posible…


1. Priorice a mi familia. Al final del día, más allá del sueño, el cansancio del año, la cuarentena, los miedos y el agotamiento inevitable que a veces provocan los hijos, compartir tiempo con ellos es como conectarte a un cargador infalible. Si además tenes la posibilidad de disfrutar de tus papas, tus hermanos, tus abuelos, etc. Eso duplica la carga.

2. Elegí 3 libros que me acompañen en los primeros 3 meses. 1 por mes es el objetivo, después veremos qué tiempos me permite el año. Sentir que estoy leyendo lo que hace tiempo quería leer, me da satisfacción.


3. Personas VITAMINA: Amo este concepto y sin duda creo que hay personas que provocan en nosotros un efecto multivitamínico de alto impacto con solo entablar una conversación. Llama, visita, chatea, o tomate un café con protocolo con quién te genere estas ganas inauditas de ponerte a hacer cosas y sentirte feliz. Pequeñas dosis de personas así, sacan lo mejor de vos.


4. Me dediqué mini momentos: Yo me volví fan del café, entonces encuentro en este ritual la posibilidad de entrevistarme conmigo, al menos unos minutos. Me preparo un café, me siento en un espacio cómodo y no hago nada más. Dejar la cabeza sin tanto estimulo por un rato es una buena forma de estimularla, además observo a mi alrededor, y siempre, agradezco. Agradecer nos ayuda a registrar la felicidad.


5. Ejercicio y Alimentación: Lo escuchaste mil veces, te cuesta hacerlo otras mil. La única palabra que se me viene a la cabeza para no intentar explicar los beneficios obvios de estos dos asuntos es: FUERZA DE VOLUNTAD. A mí no me gusta hacer gimnasia, pero veo enseguida lo positivo de hacerlo. Me gusta comer todo eso que no se puede, pero aprender a comer distinto me sació la ansiedad del alfajor y los caramelos de siempre. Fuerza de voluntad es el único concepto que podemos aplicar. Cuesta, hay esfuerzo, pero también recompensa. Pensamos mejor, sentimos mejor, nos vemos mejor. No excuses.


Estas son solo algunas de las millones de cosas que podes hacer para cargar tu nafta. La que necesites, la que te sume, la que te haga brillar.


Te conoces lo suficiente como para saber que te gusta más? Que te enciende?...dejo la pregunta abierta…