• Flor Palumbo

El miedo: la emoción barrera

Actualizado: 29 abr 2021

El miedo es una emoción natural, la sentimos todos porque es una emoción primaria que nos ayuda a sobrevivir como especie, básicamente nos aparta del peligro.

Tenemos miedo a sentir miedo y acá empieza el asunto, y me pregunto: ¿A qué le tenemos miedo?

Tenemos miedo a no ser capaces, a no creer en nosotros. Tenemos miedo al rechazo, pero la pregunta que tenemos que hacernos es: ¿A qué rechazo le tenemos miedo?. Tenemos miedo al fracaso, por eso no emprendemos muchas cosas en nuestra vida… pero ¿Qué es el fracaso?...¿No haber llegado a donde queres? La gente que es capaz de triunfar ha fracasado muchas veces, pero entiende el fracaso con no haberlo intentado. También tenemos miedo a rendirnos por el camino, nos genera vergüenza rendirnos, que los de afuera vean que nos rendimos. El punto es a veces llegamos hasta donde podemos, hasta donde nuestras fuerzas nos lo permiten.


Le tenemos miedo a confiar, las personas con éxito, confían, dan el salto, confían en ellos, en la magia de la vida, en su corazón… simplemente confían. Se animaron y cruzaron el miedo.

Miguel Ángel Tobías, productor y director de cine y documentales español, habló sobre el miedo en su charla TED “La vida está del otro lado del miedo”:

https://www.youtube.com/watch?v=nmrRJammHqs&t=1210s


En esa charla, Miguel dice que, de un lado está la supervivencia “trabajar para comer”, pero del otro lado, están los sueños. Y se pregunta: ¿nos van a ser felices los sueños? A ciencia cierta, no sabemos, pero seguro nos hará infelices no haberlo intentado. En el medio, casi como una línea divisoria imaginaria, está el miedo que tenemos que atravesar, esa línea, muchas veces funciona como una barrera. Depende de nosotros saltarla, o quedarnos de otro lado.

Entonces… ¿Qué necesitamos para vencer el miedo? Según varios autores, y me atrevo a decirlo también desde mi experiencia personal, lo que muchas veces nos ayuda es una motivación, un para qué. La motivación funciona como el motor principal que te empuja en el primer salto. El salto más difícil.

Si te da miedo la altura, y te digo que tenes que subir una escalera para salvar a tu hijo. No vas a pensarlo y vas a hacerlo rápidamente. Dicen que nos animamos a salir de la incomodidad que nos generan situaciones cuando el dolor supera al miedo, es decir, cuando estamos tan mal, que empezamos a perder el miedo al cambio, porque es peor lo que estamos viviendo.


Otro punto importante a tener en cuenta respecto a los miedos es que los miedos se heredan. Imagínense que copiamos inconscientemente hasta la forma de lavar los platos de nuestros padres, ¿Cómo no vamos a copiar los miedos?. Es fundamental tener en cuenta este punto a la hora de educar a nuestros hijos, y tener mucho cuidado con educar en la vulnerabilidad, sobreproteger puede ser desproteger.


Cristina Gutiérrez, educadora emocional española, dio una charla en “Aprendamos Juntos”, el canal de conferencias de BBVA, donde explica que muchas veces “educamos en la cobardía”. No queremos que nuestros hijos sufran, entonces hacemos todo por ellos. Cuando hacemos por ellos lo que ellos deberían hacer, les estamos dejando un mensaje contradictorio, “lo hago yo porque vos no podes”.


Les dejo el link por si quieren verla, es muy interesante:

https://www.youtube.com/watch?v=ato6J0R_Uhc&t=1597s


La valentía es una actitud, un comportamiento que nos sirve para afrontar el miedo, real o imaginario, y como siempre digo: Hacelo a pesar del miedo.


Según el monje alemán Anselm Grum, autor de “Administra tus miedos”, el miedo siempre va a convivir con nosotros, la forma de minimizar su impacto, y que no nos paralice, es incorporándolo como parte de nosotros. Amigarnos con ese miedo, reconocerlo, acercarnos. El dice “no bien me reconcilió con mi miedo, este se transforma, continua presente pero ya no me domina”.


Voy a terminar con una frase de este monje que, una vez más, nos invita a reflexionar sobre el enorme poder que tenemos para crear la vida que queremos.


“La vida nos puede robar mucho, pero no nos puede robar la libertad de cómo quiero vivirla”.