• Flor Palumbo

Cuarentena: Qué estarán haciendo ahora?

Actualizado: 3 abr 2020

Hoy pensaba en que ocupaba la gente este tiempo de quietud.

Me imaginaba familias reencontrándose, identificando hijos crecidos que les muestran adolescentes en lugar de niños. Pensaba en matrimonios asumiendo un final anunciado, amigas hablando por ZOOM, niños haciendo tik-toks, lectores devorando libros, aficionados de la tecnología magnetizados a las pantallas. Personas ordenando eso que miran desde hace tiempo y patean para algún día. Hipocondríacos sintiendo fiebre y ganas de toser, tomando paracetamol porque así lo decía la cadena de Whatsapp. Gente haciendo nuevas recetas, obsesivos limpiando a cada paso, cocinas desordenadas y ropa sucia acumulada.

Me imagino voluntarios, los que ofrecieron su tiempo, los que donaron plata, materiales,trabajo. Nietos colgados que hagan sonar teléfonos perdidos de abuelos solos haciendo esas llamadas de 3 minutos que alegran 24 horas.

Pienso en los miedosos 🤚🏻, los que piensan mas rápido que los hechos y se asustan y asustan al resto. Gente con el celular tatuado mirándolo cada 2 minutos con grupos activos, memes repetidos y noticias del mundo entero.

Primerizas asustadas, hiperquinéticos dando vueltas en la casa sacando el cuerpo por la ventana para sentir el exterior. Padres cansados acostumbrándose a niños full time y demandas postergadas. Familias haciendo números, dolores de cabeza por incertidumbre, PYMES devastadas, sueldos que no alcanzan y tarjetas que no se pagan.

Pero también imagino, espero, personas que estén cambiando su orden de prioridades, entendiendo qué hay que vivir el ahora, decirle a los que los queres qué lugar ocupan en tu corazón, valorar la vida, el paseo en la plaza, el cuento que siempre le lees a tu hijo en 2 minutos mientras rogas que se duerma porque te queres ir a hacer tus cosas. La charla con un amigo, el reencuentro con tu pareja, la música, la comida, los detalles de tu casa, los libros que te gustan, el olor a comida, la energía de la naturaleza, los rencores sin sentido, el hobby postergado, el regalo prometido.

Estamos aprendiendo el valor de lo REALMENTE importante. La familia cerca. Cuanto darías por un abrazo de tu mamá? Tomar un mate con tu abuela, comer un asado todos, como esos domingos que tan bien recordás.

Para que trabajabas tanto? Cuantas horas le regalaste al producir y le robaste a tus hijos? Que hacemos ahora con los autos y la ropa? Donde pusimos nuestros sueños?

A quién le estábamos entregando la vida?.