• Flor Palumbo

¿Cuánto te conoces?

El conocimiento de uno mismo es el primer paso para toda sabiduría” Aristóteles.


El autoconocimiento es la primera fuente de información de una persona, es el acto de encontrarnos con nosotros mismos, una forma de saber que nos hace felices, que nos duele y hacia dónde vamos.

Conocernos a nosotros mismos es un trabajo intenso y arduo. Implica salir de la famosa zona de confort y como dice Aldous Huxley: ′′Si la mayoría de nosotros permanecemos ignorantes de nosotros mismos, es porque el autoconocimiento es doloroso y preferimos los placeres de la ilusión".


¿Por qué es importante conocernos a nosotros mismos?


El autoconocimiento es clave para sentirnos en paz con nuestra propia realidad, para seguir creciendo y creando buenas relaciones a nuestro alrededor. Saber quiénes somos nos ayuda a gestionar nuestras emociones, entender que sentimos, y como podemos potenciarnos todos los días.

Aquellas personas que se conocen mejor saben lo que quieren en la vida, no solo en los grandes proyectos sino en las cosas cotidianas. Hay que pensar en el autoconocimiento como parte de un proceso de crecimiento constante, no sólo en la línea de tiempo de largo plazo que a veces trazamos para planificar nuestra vida.


¿Cómo podemos ser dueños de nuestra vida si no sabemos quiénes somos? ¿Qué nos gusta? ¿Qué nos emociona? ¿Qué nos hace felices? ¿Qué nos duele? Conocer nuestras luces y sombras también es necesario para avanzar, para sentirnos mejor y evolucionar.


¿Cómo podemos llegar al autoconocimiento?


1. Escribí un diario: No hace falta que escribas bien para escribir, se trata sólo de volcar lo que tenemos en la cabeza enredado y perdido. Julia Cameron en “El Camino del Artista” propone escribir “las páginas de la mañana”, todos los días apenas nos levantamos, como una forma de drenar y ordenar todo lo que nos está pasando. Vaciamos la cabeza y vamos más livianos. Después en algún momento las releemos, y nos encontramos con eso que somos en su estado más auténtico.


2. Anota tus virtudes y tus puntos de mejora: este ejercicio parece sencillo, pero muchas veces es el que más nos cuesta, sobre todo, cuando tenemos que hablar de lo positivo.


3. Anota tus pasiones: Identifica que te genera ese estado de “flow”: Si no tenes claro que te provoca eso que te hace olvidar del tiempo, no importa, presta (te) atención a lo que te gusta, te divierte, te entusiasma, y de a poco probando, vas a ir descubriendo eso que buscas.


4. La rueda de la vida: Es una técnica de desarrollo personal que consiste hacer un círculo y elegir 10 áreas de tu vida que quieras cambiar o mejorar. La rueda de la vida te invita a reflexionar sobre los diferentes aspectos que forman parte de tu vida: tus amistades, familia, trabajo, ocio, poniéndole puntaje a cada área. Acá te dejo un link para que puedas hacerla: https://trabajarporelmundo.org/rueda-de-la-vida/


5. Pedile a alguien una descripción sobre vos: Es fundamental saber cómo nos ven los que están cerca, pero afuera. Todos pasamos por el filtro de los ojos de otros, que nos miran con sus creencias, sus miedos, sus ruidos y su cultura. ¿Qué ven cuándo nos ven?.


6. Practica Mindfullness “atención plena”: Mucho se habla de estar en el presente, y basta con practicar vivir al 100% un momento para entender el poder de esta técnica. Es difícil, estamos expuestos a muchísimos estímulos, pero es un ejercicio que mejora con la práctica y nos da muy buenos resultados.


7. Meditación: Esta herramienta también requiere de su ejercicio, y de aceptar la frustración. Muchas veces nos cuesta conectarnos con las prácticas, con la respiración y sentimos que la meditación no es para nosotros. Es justo en ese momento cuando tenemos que seguir, aceptar que estamos en un proceso, y confiar en nosotros. Meditar nos conecta con nuestro interior, nos da paz y nos ayuda a entender que nos está pasando.



Llegar al autoconocimiento, es una tarea que requiere esfuerzo, tiempo y una gran motivación, pero siempre siempre siempre, da sus frutos y nos convierte en una mejor versión de nosotros mismos.

Sin miedo, y sin pausa… espero te animes a empezar el camino…