• Flor Palumbo

Crónica de un bebé anunciado. Mi primer relato.

Un día te compras un test en la farmacia, vas al baño, te tiemblan las piernas, y de golpe, dos rayitas, o en mi caso, un símbolo positivo, te anuncian el cambio rotundo de tu vida a partir de ese mismo instante.  De golpe sos mama, o vas a ser mama, o te imaginas mama, o no decis el concepto, pero se te viene un bebe, el jardín, los actos, el colegio, el viaje de egresados, y los nietos. Bueno decidís parar, salís del baño, el responsable del otro 50% del asunto espera haciéndose el que paso por esa situación 1.000.000 de veces en la vida, y te mira esperando la respuesta que también sabe, será el antes  y el después de la juventud eterna. “Creo que es positivo”, miras el prospecto, miras el test, volves a mirar el prospecto, miras el test, después agarras la caja del test, miras el test, y hasta el ticket de la farmacia donde compraste el test, por las dudas, no?. Ok si es positivo y no hay vuelta, lo guardas, pretendes mostrárselo a tu hijo cuando tenga uso de razón, más allá de que se pudra en ese mismo cajón. Necesitas conservar la prueba.  Esa noche no dormís, y ya al día siguiente, ESTAS EMBARAZADA. No levantas peso, ves bebes por todos lados, lees las conversaciones de Whastapp que antes ignorabas, donde las maternales del grupo cuentan sus experiencias, y de golpe, te imaginas el día que te alegres porque cagó. Esa que pensaste que no ibas a ser, quizás lo seas.  No todo es color de rosa, porque en mi caso personal, los malestares físicos me acompañaron desde el día 1 en el que asumí mi situación. El tema es que la vida sigue, tu trabajo es el mismo, tu jefe es el mismo, tus responsabilidades son las mismas, pero vos estas con nauseas, vómitos, y un sueño que no podes explicar. Lo complicado de la situación es que al no tener signos visibles del embarazo, sumadas a tus ganas de esperar un poco para anunciarlo al pueblo, tenes que actuar la obra de teatro que más te cuesta. “No, gracias no quiero cerveza, prefiero Villa del Sur” , “No, no tengo hambre”, “No, no salí anoche, nose porque tengo tanto sueño”. Hola nadie puede creerte ninguna de las 3 frases, pero tampoco podes demostrar lo contrario. Empieza el juego.  Pasada la etapa de actuación, compartís la inmensa alegría y te encontras con todo tipo de reacciones y en general los denominadores comunes son la alegría y la emoción. Acá si te cae la ficha.  Lo que empieza desde ese momento es un camino que aún estoy recorriendo. Hay dolores de tetas, hinchazón, nauseas, sueño, análisis eternos, miedos, pero todo eso que en cualquier momento odiarías, tiene una justificación tan grande, que resulta difícil ponerla en palabras. Hablas en semanas (lo que siempre odiaste) y sin querer estas averiguando por la crema de caléndula. Para quienes jamás tuvimos interés concreto, o contacto directo con niños y menores, aparece un mundo nuevo. El sacamocos? El esterilizador de mamaderas? (en mi vida lo escuche), tienen el cordón umbilical colgando cuando se van del hospital?... estas son algunas de las preguntas que hice, sin querer y torpemente, descubriendo que llego la hora de dejar el fernet, la cena de las 23:30, los viajes de turista de hostel, y ponerme a ver como se arma una practicuna. Te cambian los gustos, y sos la reina del mundo. Odio los twistos, las sopas en sobre, la coca, y el mate. En su lugar me puedo comer 3 naranjas al hilo, necesito constantemente caramelos, me amigue con el tomate, y presto más atención a las verduras.  Quienes hayan visto esta película, entenderán más lo que estoy diciendo. Quienes aún no hayan entrado al cine, no tienen de que preocuparse, la vida sin todo eso también esta buena, y tarde o temprano, todo llega.