• Flor Palumbo

Carta a mis hijos

Para recordar su infancia quise darle palabras a su historia. Tengo miedo de olvidar, eso me pasaba de chica cuando escribía los personajes de “Los Picapiedra”, como si hoy fueran relevantes, yo pensé que lo serían toda la vida, entonces los anotaba en mi diario.

Por miedo a olvidar vuelvo a utilizar la posibilidad de escribirles a mis dos amores. Es que además, estamos en pandemia, una situación única, transformadora y triste que nos tocó atravesar. Ahora, acá y sin conocimiento alguno de lo próximo que nos puede dejar este bicho maldito.


Vivimos en Ushuaia, en una casa cómoda llena de juguetes y con menos muebles de los que me gustaría decorar. Tiene un patio chico, pero la naturaleza fue tan generosa con esta isla, que en realidad, el bosque es nuestro con solo cruzar la calle.

Delfi vos tenes 5 años, antes de esto, ibas al “Jardín Crecer” y te encantaba, además ibas a inglés y a natación. Todo lo hacías con un enorme entusiasmo, y feliz. Vos siempre estas cantando y feliz. Balta vos sos muy chiquito, quizás esta maldita pandemia te permitió crecer con más tiempo de mamá, aunque también más estados variados de ánimo de ella, menos salidas, y sin las estimulaciones externas que habíamos pensado para inspirar tu crecimiento. Dos o tres veces por día te observo mirando por la ventana del living, la más grande de la casa, la herramienta con la que aprendiste a conocer el mundo exterior.


Durante meses no salimos más que al jardín mejorado que les preparó papá. Todos tuvimos que acomodarnos a una nueva vida y de a poco, fuimos encontrando espacios, para volver a ser los que éramos, en nuevos formatos inventados, que nos permiten ser lo que somos hoy.

Ciudadanos de barbijos, alumnos de zoom, profesionales de home office, expertos en alcohol y lavado de manos profundo. Seguidores de contagiados, muertos, internados y recuperados. Expectadores de vacunas en estado de prueba, extrañadores seriales y, prometedores de tiempos mejores.


Ambos tienen una vida feliz. El deber de nosotros como padres es mostrarles de esto, lo que les sirva para el futuro. Para el resto, existen los cuentos antes de dormir, los paseos por el canal, los amigos y los helados. Intentaremos que salgan ilesos, que sus recuerdos sean felices, que los castillos sean de lego y su imaginación les regale el mejor de los sueños.


Los amo para siempre.

Mamá.